paseos

Elementos de interés

Poblaciones

Arquitectura

Las edificaciones, construidas en gran parte con bloque de hormigón, hacen que la calidad constructiva de este núcleo urbano sea escasa. Pero fuera de la parte mas conocida, Mhamid Nuevo esconde otros encantos. Saliendo de la calle principal encontramos barrios construidos con tierra, donde el mayor interés es perderse y poder disfrutar de la vida diaria de la población local.

El Mercado

por la mañana se monta el mercado de los hombres, donde se pueden comprar frutas, verduras y todo tipo de alimentos. Se sitúa junto a los colegios que hay antes de llegar al pueblo, a la derecha. Por las tardes, se despliegan puestos y tenderetes en la calle principal, en la rambla del río. Es el mercado de las mujeres y podremos comprar telas, barreños, espacias o joyas

Paseo 7

Mhamid Nuevo, también conocido como Mhamid “La Ville” o Mhamid Centro, es el último núcleo urbano que nos encontramos antes de partir al desierto. A él se accede desde la carretera RN-9, proveniente de Zagora y es aquí donde termina el camino asfaltado.

Accedemos a Mhamid pasando por el barrio administrativo, donde se encuentran gran parte de los equipamientos locales, tales como la Commune, el Caidat o las escuelas, y llegamos a una rotonda donde la presencia de numerosas oficinas turísticas, nos anuncian que hemos llegado al último pueblo antes de adentrarnos en el desierto.

El cruce de la calle principal con la carretera que lleva a los ksur atravesando el río, es el punto neurálgico de Mhamid, pues allí es donde se encuentran algunos cafés y tiendas de souvenirs que funcionan como reclamo turístico. Además, la mezquita se ubica aquí y es la que reúne a gran parte de la población de Mhamid, por lo que el mayor atractivo será observar la procesión de hombres que acuden a la oración.

Siguiendo por la calle principal aparecen todo tipo de servicios, tiendas de verduras, la panadería, el sastre, el herrero, el hammam o incluso un cibercafé sin café.

Si se llega a Mhamid un lunes, merece la pena ir al mercado: absolutamente recomendable pasear entre el bullicio de gente.

Siguiendo en dirección oeste, donde termina la carretera y comienza la pista de tierra, aparece un interesante paisaje. Se divisan las dunas, adornadas todavía con vegetación, y un sutil telón de fondo lleno de montañas...

Aquí encontramos un mágico establecimiento donde podremos ver una maravillosa puesta de sol junto con una deliciosa taza de té, donde el visitante verá por última vez las edificaciones del oasis antes de adentrarse en el desierto.

Puente de Mhamid

Sacos de especias en el mercado