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Elementos de interés

Patrimonio

Túmulos

Se trata de construcciones cubiertas con falsas cúpulas construidas a base de mampuestos sin labrar en las que debieron enterrarse durante generaciones a los habitantes de la zona. También allí se encuentran numerosos grabados rupestres, algunos de ellos representando animales propios del tiempo en que el clima de la región convertía el hoy desierto en sabana.

Tidri

Este lugar, no sólo constituye un importante punto estratégico, frontera entre ambos oasis, sino que además cuenta con una pequeña charca formada por un pequeño embalse del río. La vieja ciudad posee aún elevadas murallas de piedra, que cuentan aún con una coracha bien conservada que desciende hacia el río para captar agua para el abastecimiento de la fortaleza. Una vez en su interior, es aún visible su primitiva traza urbana. En su frente hacia las colinas, donde hubo de situarse su principal acceso, observamos bien la envergadura de sus defensas, así como el gran cementerio que en el exterior se extiende frente a ellas.

Paseo 8

Saliendo del oasis hacia el este existe una ruta de gran interés arqueológico. Bordeando las faldas meridionales del Yebel Hasán U Brahim, se adentra luego hacia el norte por el paso del río entre las montañas. Realizar esta ruta requiere solicitar permiso a las autoridades del oasis, pues al comienzo de ella existe un pequeño puesto de control militar donde se solicita esta autorización. Justo a la izquierda del puesto militar, sobre una pequeña colina, están las ruinas de la fortaleza popularmente conocida como “de los Portugueses”. Es de fácil acceso y desde ella puede disfrutarse de una magnífica vista del oasis de Mhamid.

Adentrándonos en el paso entre las montañas, podemos contemplar un inmenso conjunto de túmulos que se extiende por la práctica totalidad de las colinas circundantes.

Divisamos pronto una escarpada elevación al oeste del cauce del río sobre la que se asientan los restos de lo que pudo ser un puesto defensivo para el comercio caravanero o un granero comunitario fortificado. Unos muros ciclópeos protegen una estructura de pequeñas estancias perimetrales dispuestas radialmente. El ascenso a este punto es complicado, sin que existan senderos en buen estado para acometerlo, por lo que se recomienda subir únicamente a personas duchas e interesadas.

El conjunto mejor conservado de esta ruta es el conformado por los vestigios de la antigua Tidri, que debió ser una populosa urbe. Sus restos se alzan sobre los cerros que, también situados al oeste del cauce del río, dominan ya el oasis vecino, el de Ktaua. Las bellas vistas de este palmeral hacen ya de por sí recomendable el ascenso.

Castillo de los Portugueses

Explanada frente a las ruinas de Tidri. Al fondo, el oasis de Kataoua