paseos

La propuesta de rutas y paseos que hacemos surge tras tres intensos años de trabajo en el oasis, que nos han permitido descubrir a sus gentes, su cultura, sus poblados y sus paisajes.

No pretende hacer una exposición de los únicos sitios interesantes para visitar, sino proporcionar una visión de lo que para nosotros es el oasis. Quedan aún cientos de sitios por descubrir y miles de cosas por hacer, pero podemos ya compartir algunos de sus tesoros con el viajero.

Quizás lo mejor de los paseos sea ir descubriendo poco a poco todo lo que se va cruzando en el camino, pasear por el palmeral, saltar las acequias y acercarse a los antiguos pozos que, como grandes torres, se alzan entre las palmeras.

No menos agradable es charlar con las gentes que trabajan en las huertas, recorren los adarves, tomar un té muy dulce tras mirar atónito cómo se prepara, o sentarse en el suelo simplemente a escuchar el silencio.

El momento más mágico se repite varias veces al día con la llamada a la oración. Desde cualquier punto del oasis se oye a los almuédanos de cada mezquita que, como un eco entrecortado, nos recuerdan que es el momento de orar.

Pasear por la hamada, entre las dunas, por las calles del poblado o bajo las palmeras: cualquier lugar del oasis invita a mirar, a escuchar y a sentir.