patrimonio

Un oasis es un lugar que, aislado en un entorno árido, se diferencia de éste por una gran peculiaridad: el agua.

La estructura del oasis parte de un sistema agroecológico basado en tres estratos vegetales: a nivel del suelo se encuentran los cultivos de hortalizas, forrajes y plantas aromáticas y medicinales; en un segundo nivel se definen los árboles frutales y en el tercer nivel se hallan las palmeras datileras en sus diversas variantes. Las palmeras son uno de los elementos más importantes para los ecosistemas de los oasis, ya que proporcionan las condiciones microclimáticas apropiadas para otros cultivos, disminuyen la erosión provocada por la acción del viento y reducen la evaporación gracias la sombra que arrojan.

Cabe recordar que un oasis es un territorio antropizado, transformado por el hombre para hacer posible la vida en un lugar tan hostil como el desierto. La vegetación que ahora vemos no es la autóctona. La palmera que hoy caracteriza estos lugares fue traída de Oriente hace siglos. El hombre ha creado también los núcleos de población que permiten cobijarle y defenderle tanto de las inclemencias del clima como de los ataques de las tribus vecinas.

Se genera así un espacio más amable, donde las palmeras preservan la humedad necesaria para permitir la vida, y donde el hombre puede desarrollar sus actividades económicas y sociales.

El oasis de Mhamid tiene 12 poblados tradicionales y uno moderno, de nueva construcción. Los asentamientos tradicionales, cuando se encuentran fortificados, son conocidos como ksar (pl. ksur). Se encuentran salpicados por el oasis, rodeados por el palmeral que cobija la vida en el desierto.

A lo largo de toda la guía hablaremos de diferentes conceptos que definen el paisaje y la arquitectura del oasis. Los explicamos a continuación.

fortalezas

casa

culto

tierra